The style of: Rosie Huntington Whiteley

Rosie Huntington Whiteley is a successful model that reinvented herself to beauty guru. Like a model, she was an official angel of Victoria’s Secret walking for they 5 consequences times. Like actress she appeared in the third movie of Transformers and in Mad Max: Fury Road. She works for Paige designed a capsule collection and actually with Mark and Spencer in lingerie and swimwear collection. Now she create the beauty website Rose Inc.

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The style of: Alexa Chung

Embassador of British style and Chinese offspring, Alexa Chung is a model, tv host and It girl but now she is the face of L’Oréal Professionnel’s new Parisian Nudes collection after to be the face of the French maison Longchamp. Her accolades include the Editor’s Choice at the Elle Style Awards, Glamour Magazine’s Woman of the Year and the British Fashion Icon prize at the British Fashion Awards. She have one book ironically called “It” and her own clothes brand

“The story about us”

Capítulo 2

Hertfordshire, Inglaterra

I

La historia de la universidad de Hertfordshire era cuánto menos, curiosa. Perteneciente a la familia Marlowe desde el año 1765, en 1985 se convirtió en universidad gracias al décimo Conde de Marlowe, rector de la universidad desde entonces. La que fuera una de las casas de campos más elegantes e importantes de Inglaterra hoy es uno de los centros más punteros y especializados en historia del arte, literatura inglesa y derecho de Europa. Si eso no fuera suficiente, la universidad de Hertfordshire ofrece un amplia gama de actividades extracurriculares como equitación, danza, amplias actividades deportivas además de admitir solo 50 alumnos por año, lo que otorga una mayor atención a los alumnos.

Las clases siempre comenzaban pasado el primer fin de semana de Septiembre, para que los alumnos fueran llegando a lo largo del fin de semana concluyendo en una pequeña fiesta de bienvenida. Los alumnos de tercero y cuarto año de carrera vivían a dos kilómetros de la universidad, en unas instalaciones construidas hace ya diez años. El resto de los alumnos, los de primero, segundo y becados convivían en habitaciones de la tercera y cuarta planta, siendo 20 de ellos los que pagan un plus extra por diez habitaciones dobles que contaban con su propio baño privado, salón propio e incluso un vestidor para aquellos con un gran volumen de pertenencias. Todo estaba listo para los ciento diez alumnos que iban a vivir en la universidad de Hertfordshire.

II

Jane Burlington había llenado su recién estrenado Land Rover blanco mate con maletas y sus flores favoritas, rosas blancas. Llegar y aparcar fue fácil, pero no tenía ayuda para bajar todas las maletas por lo que optó por coger su Birkin negro de Hèrmes, y entrar en el hall de la universidad. Allí, sentadas en en tres mesas y bajo una impresionante lámpara de araña, había tres señoras de mediana edad, impolutamente vestidas, que daban la bienvenida a los alumnos según iban llegando. Con paso decido, Jane se acercó a la encargada de los alumnos de primer año mientras las pocas personas que habían a su alrededor se giraban para contemplarla, ya fuera por su belleza o por su estilo.

– Buenos días, mi nombre es Jane Burlington y soy alumna de primero.

– Encantada de atenderla señorita Burlington, si me permite, tiene que firmar el acta de llegada mientras le doy la llave de su habitación. Suba por la escalera principal hasta la segunda planta, y allí tome el la escalera de la izquierda hasta la tercera planta y tome el primer pasillo. Su habitación es la 51, justo enfrente de la escalera con forma de caracol. Tenga aquí un plan del edificio, por si llega a necesitarlo.

– Perfecto, muchísimas gracias.

III

Lauren estaba que no cabía en sí mismo del gozo. La universidad era para él una fantasía arquitectónica levantada en un entorno sin igual, lleno de campos verdes, naturaleza silvestre y flores. Después de pasar por la recepción de la entrada, junto a su madrastra y su padre, seguidos de dos personas que transportaban el equipaje, entraron en la habitación de Lauren. Su habitación estaba decorada con gusto, mezclando piezas de diseño con elementos clásicos como una lámpara de araña con una estantería de cristal y acero, un sofá de cuero marrón con una alfombra de terciopelo azul marino hacían juego con los dos escritorios de madera que había colocados en la habitación, uno cerca de la ventana y de camino al baño y otro colocado en continuidad a la estantería. La propia habitación en sí constaba con dos camas con cabeceros del mismo tono que la alfombra del salón, y que también había en la habitación, sobrepuestos a un papel azul marino que cubría toda la habitación junto con la moldura de madera oscura, dos mesitas noche sencillas de acero y cristal y dos lámparas de bronce que le daban carácter a la habitación, al igual igual que la segunda lámpara de araña que había. En la habitación había además dos puertas, una de ellas daba a un pequeño vestidor dividido en dos, y otra a un baño completo que tendría que compartir con su compañero. Su madrastra, previendo el inconveniente del armario, mandó montar cerca de la puerta un espejo de cuerpo entero y un burro para que Lauren tuviera un extra de almacenamiento. Pero el lujo no acababa ahí. Así pues, se percataron de la existencia de un mueble bar que contaba con un pequeña nevera, baldas de almacenaje y un calentador de agua junto a un microondas. Deshicieron entre los tres las maletas, y antes de la hora de cenar, John y Elizabeth Hollow abandonaban la universidad de Hertfordshire con la tristeza de alejarse de Lauren metida en el corazón.

Como ya no tenía nada que hacer, Lauren tomó su cámara de fotos y paseó por Hertfordshire tomando fotos del lugar, hasta que llegó al hall de entrada y de allí tomó el pasillo de la derecha y llegó al comedor. A pesar de no estar muy concurrido por ser viernes por la noche, Lauren se acercó a la zona de la comida y se hecho un plato de crema de calabacín con queso camembert y un pequeño bol con ensalada césar. Se sentó en una mesa algo apartada de donde la gente se estaba sentando a comer, pero las vistas que había a través del ventanal merecían la pena. Tan absorto estaba que no se dió cuenta de que una chica se estaba acercando a su mesa.

Sarah estaba cansada de sacar su pesado equipaje del coche, a pesar de que diversos chicos se habían ofrecido para echarle una mano, que decidió que el resto de maletas esperarían a mañana para ser sacadas. Tanto esfuerzo le había abierto el apetito, y como no había comido nada desde la una, tomó rumbo al comedor. Cuando entró, muchas cabezas se giraron hacia ella. Fue consciente de ello, así que con toda la normalidad del mundo tomó una bandeja y se puso una ensalada césar, un poco de pollo tandoori y dos manzanas de postre junto a una botella de agua. No quería sentarse en una mesa donde la gente se la quedase mirando como un mono de feria, pero tampoco se quería sentar sola, así que se acercó a la mesa donde un chico se sentaba solo y miraba distraído por la ventana.

– ¡Hola!…¿Te importa si me siento contigo?

– En absoluto, puede sentarte- le contestó Lauren con una sonrisa.

– Muchas gracias, por cierto, me llamo Jane.

-Yo Lauren Hollow, encantado de conocerte.

– Hollow….¿Como los grandes almacenes?

– Almacenes, aerolínea, decoración, alimentación y no sé ni cuántas cosas más la verdad – Dijo Lauren mientras terminaba su cena.

– Tranquilo, yo soy la última Burlington, como dicen en la prensa del corazón, heredera de imperio textil Burlington SA y condesa por si fuera poco.

– Vaya, estoy cenando con una condesa…seguro que si fuera el siglo pasado tendría mucha importancia- contestó Lauren riendo

– Serías la envidia de todos- replicó Sarah mientas se reía también

Lauren y Sarah se quedaron un rato más hablando conociéndose, y como sus habitaciones estaban bastante cerca la una de la otra, Lauren ayudó a terminar de llevar el equipaje de Sarah a su habitación.

IV

Para Sarah todo eran desgracias desde que se bajó del avión en Londres el domingo por la mañana. Para empezar, su padre en el último momento no puedo acompañarles y su madre no era la mejor de las compañías para viajes largos. Al bajar por la escalera del avión, el tacón de uno de sus zapatos cedió y acabó rompiéndose, precipitando la caída de Sarah que hubiera sido peor si su hermano Anthony no hubiera sido rápido para agarrarla por la cintura y para completar, la mitad de su equipaje había tomado rumbo a Shanghai. Para ella era un infierno no tener las cosas bajo control, puesto que no concibía el mundo sin un estricto y meticuloso orden, su orden. Su hermano por el contrario, disfrutaba viendo como el caos se apoderaba de su hermana. Él creía que un poco de desorden no venía nunca mal e improvisar sobre la marcha podía llegar a tener sus ventajas. Salieron del aeropuerto y se subieron en dos taxis y pusieron rumbo a la universidad, él con su madre y Sarah con su abuela Rose Marie.

Llegaron a la universidad después de hora y media de trayecto. Anthony ayudó a su abuela a bajar del taxi mientras su hermana bajaba por el lado contrario con el rictus serio. La universidad se le antojaba como una gran mole arquitectónica para engrandecer la figura de algún personaje del pasado. Ella solo quería llegar ya a su habitación y tumbarse en la cama. Después de pasar ambos por la recepción, realizaron el mismo trayecto que Jane y Lauren realizaron en su momento, si bien Anthony y Sarah estarían en habitaciones separadas. Tanto su abuela como su madre acompañaron a Sarah a su habitación, mientras que Anthony emprendió solo el camino a la suya.

Cuándo llegó, le sorprendió que su compañero no estuviera en ella, pero aprovechando la intimidad que esto le otorgaba, decidió darse una ducha, dejando para después el vaciar su equipaje.

V

Lauren y Sarah volvieron de conocer el pueblo que estaba a unos pocos kilómetros cuando se encontraron en la habitación de Sarah a su nueva compañera y la que parecía su madre y su abuela. Sarah, cordial pero fría, se acercó a ellos para tenderles la mano y presentarse.

– Soy Sarah Hutton-Worth, tu compañera, y ellas son mi madre, Eleanor Hutton-Worth, y mi querida abuela, Rose Marie Hutton-Worth- dijo Sarah mientras presentaba a su familia.

– Es un gusto conocerles a ustedes y a ti Sarah. Yo soy Sarah Burlington y él es Lauren Hollow- replicó ella mientras se percataba de que la abuela arqueaba una ceja al oír sus apellidos.

Presentaciones hechas, Lauren decidió abandonar la habitación en el mismo momento que la madre y abuela de Sarah se iban, no sin antes acordar con Jane quedar en la habitación de él para bajar juntos a la fiesta de inauguración del curso en los jardines de la universidad. Acompañó a la madre y abuela hasta las escaleras, para después poner rumbo a su habitación, pensado si habría llegado ya su nuevo compañero. Al entrar, se topó con dos maletas enormes, una funda de guitarra eléctrica junto a un amplificador y una mochila que estaba tirada encima del sofá. Bordeó aquella mole de maletas para meterse en su habitación, pero allí se topó con su compañero de habitación, completamente desnudo, secándose el pelo con la toalla. De la impresión y del susto se tropezó con una de las maletas y se cayó hacia atrás. Anthony corrió a ayudarle mientras se ponía la toalla alrededor de la cintura.

– Dios, lo siento mucho…soy Anthony, tu nuevo compañero de habitación- dijo mientras le ayudaba a levantarse con una sonrisa en la cara.

“The story about us”

Capítulo 1

Beverly Hills, Los Ángeles

29 de Agosto de 2018

Lauren Hollow caminaba por el largo pasillo de su mansión de estilo colonial de Beverly Hills sin llevar un rumbo fijo. Lo único que tenía rumbo fijo en su vida era la decisión que había tomado a comienzos de verano, después de graduarse, y era alejarse de Los Ángeles. Terminar el último año de instituto desde su casa fue una decisión que tomó después de ser humillado públicamente en su instituto. Su padre quería protegerle, por eso pactaron sus estudios en Inglaterra una vez acabase ese último en casa. No solo sus notas habían mejorado, si no que ademas había recuperado un poco de la confianza perdida. Él sabía que tenía aún un largo camino por delante, pero estudiar en la prestigiosa universidad de Hertfordshire sabía que le iba a traer cosas buenas. Se detuvo al final de la escalera que bajaba al hall, dónde descansaban ya sus maletas, justo en el momento en el que su madrastra Elizabeth Hollow aparecía detrás de él y le pasaba un brazo por el hombro.

-¿Crees que ya lo tienes todo?- preguntó ella mientras comenzaban a descender.

-Creo que sí, aunque si algo he aprendido de ti es que una maleta de más nunca viene mal- contestó él con una sonrisa.

-Cierto, veo que te he criado muy bien Lauren…estoy orgullosa de ti cielo- le dijo mientras le daba un abrazo.

-Gracias Liz- le respondió mientras le devolvía el cálido abrazo.

Londres

30 de Agosto de 2018

Jane Burlington caminaba por Picadilly Circus cuando de la nada aparecieron aparecieron paparazzies en busca de una foto con la que convertirla en portada, otra vez. Y es que desde la muerte de sus padres el pasado año, Jane había pasado a ocupar el foco mediático, convirtiéndose en lo que los medios especializados en moda llaman It Girl. No solo por su estilo, sensual con un toque de descaro, si no por ser la única descendiente, y por lo tanto, heredera de la fortuna Burlington. Su abuelo, albacea de su fortuna, había muerto apenas cinco meses atrás, convirtiéndola a ella en Condesa de Burlington, dueña de una de las pinacotecas privadas más importantes del mundo además de presidenta de Burlington SA, una empresa dedicada a la importación y exportación textil más antigua de Inglaterra. Tenía casas en las zonas más exclusivas de Mónaco, París, Londres, pero desde hacía cuatro meses vivía en un piso con vistas al río Támesis. En la lectura del testamento de su abuelo estipulaba una cláusula para poder heredar todo. Estudiar en la universidad de Hertfordshire, donde su padre había estudiado. Jane se subió a un taxi y puso rumbo a su apartamento, dejando atrás a una nube de fotógrafos .

Manhattan, Nueva York

30 de Agosto

Sarah aguardaba impaciente la llegada de su novio mientras terminaba de guardar el último par de zapatos en su baúl monogram de Louis Vuitton. Previsora y calculadora como solo ella podía ser, quería mantener una relación a distancia con su novio del instituto y por ello había preparado una agenda con proyección para los próximos cuatro meses hasta que se viera con su novio en Navidad. Mientras esperaba, su hermano Anthony acababa de levantarse e iba por su casa de Park Avenue con apenas una camiseta blanca y unos boxer de Calvin Klein. Verle así a Sarah le ponía de los nervios, pero supo contenerse en el momento en el que vio bajarse a su novio de un taxi, a pesar de vivir a escasas dos manzanas. Su hermano Anthony bajó detrás de ella y se sentó en los últimos peldaños de la escalera mientras contemplaba como su hermana fingía ser una inocente damasilea que venía a ser rescatada por su príncipe azul. El novio de su hermana, Jeff, dirigió los ojos por encima de Sarah hasta Anthony. Algo había en esa mirada que a Anthony le incomodaba. Se levantó y volvió a subir las escaleras hacia su habitación, una habitación medio vacía ya después de tres días guardando sus cosas en cajas.

Después de graduarse, su abuela , Rose Marie Hutton-Worth, les había regalado el acceso a la universidad más elitista y pretenciosa de Inglaterra, a razón de 60.000 dólares el año. Al principio no le hizo mucha gracia, pero su hermana estaba encantada y para él su hermana ello era todo. ¿Echaría de menos Manhattan? Se preguntaba así mismo mientras cogía su guitarra eléctrica y la enchufaba al amplificador. Era una pregunta que no tenía respuesta

The style of: Victoria Beckham

Victoria Beckham is more than a “fashion icon”, Victoria is a style of life. She’s the only person of the world that can walk with heels, really high heels, and carry with the most biggest bag and don’t feel extra.

El renacer de Marchesa

Pongámonos en situación primero. Marchesa es la marca fundada por Georgina Chapman y Keren Craig en el año 2004. Georgina Chapman estuvo casada con el exproductor Harvey Weinstein, célebre por los innumerables casos de acoso sexual hacia actrices como Angelina Jolie, Rose McGowan, Cara Delevingne y Kate Beckinsale. Uno de los abusos que Harvey Weinstein realizaba contra estas mujeres era imponerles llevar en las alfombras rojas vestidos de Marchesa, la marca de su mujer.

El estallido de los escándalos salpica a Marchesa, relegándola al ostracismo más absoluto, llegando incluso a anular su participación en la Nueva York Fashion Week, cayendo así en el olvido hasta hace apenas unos días, y es que como Ave Fénix que renace de sus cenizas, Marchesa ha vuelto a renacer, y de la mejor forma posible.

Scarlett Johansson era una de las celebridades invitadas al evento clave en el mundo de la moda, y ese evento no es otro que la MET Gala. Partiendo de la temática religiosa que impeiraba en los outfits de los invitados, Scarlett apostó por un vestido degradé, partiendo del color rojo sangre, la sangre de Cristo, a un tono crema que se fundía con el color de la alfombra. Scarlett, en un comunicado emitido en la revista Variety, explicaba las razones por las cuales elegía este marca y no otra: “Vestí Marchesa porque sus vestidos consiguen que las mujeres se sientan hermosas y seguras de sí mismas y es un placer apoyar una marca con dos diseñadoras de moda increíblemente talentosas e importantes”.

La misma marca ha emitido un comunicado en el cual exponen que se sienten orgullosas de que una actriz de la talla de Scarlett Johansson haya decidido llevar un vestido de Marchesa para el evento del año: “Nos sentimos realmente honradas de que Scarlett eligiera vestir Marchesa en la Gala del Met…es una actriz impresionantemente talentosa que tiene un estilo y una presencia increíbles. Fue maravilloso trabajar con ella de forma tan cercana para crear su look personalizado”.

Si por el apoyo de Scarlett no bastase para el resurgir de Marchesa, hay otra persona, con mucha más fuerza, que les brinda una mano, y esa no es otra que la mismísima Anna Wintour. Tanto es el apoyo que les dedica unas líneas, y una entrevista a Georgina Chapman, en la carta de la editora del número de Junio de la revista VOGUE.

Y ahora, Marchesa renace de la oscuridad, poco a poco, para volver a la primera línea de la manera más honrada posible y yo solo puedo decir que me alegro de ver una marca tan exquisita de vuelta al ruedo

MET Gala 2018: favourites looks

Blake Lively in Atelier Versace

Amber Heard in Carolina Herrera

Zendaya Coleman in Atelier Versace

Golden Barbie in custom H&M

Andrew Garfield in Tom Ford

Rita Ora in Prada

Rosie Huntington Whiteley in Ralph Lauren

Amanda Seyfried in Prada

Ming Xi in Prabal Gurung

Lily Collins in Givenchy Couture

Kate Bosworth in Oscar De La Renta

Diane Kruger in Prabal Gurung

Rihanna in Martin Margiela

Lana del Rey and Jared Leto, both in Gucci

Katherine Langford in Prada

Kim Kardashian in Versace

Sarah Jessica Parker in Dolce & Gabbana

Hailey Baldwin in Tommy Hilfiger

Stella Maxwell in Moschino

Cardi B in Moschino

Gisele Bündchen in Atelier Versace

Cara Delevingne in Christian Dior Haute Couture

Gigi Hadid in Atelier Versace


Amal Clooney in Richard Quinn


Anne Hathaway in Valentino Couture